lunes, 6 de octubre de 2014

Un arrebato neoexpresionista en Alcorcón

Sugerentes rostros femeninos asoman junto a una lírica de vanguardia. Mientras que un desfile de figuras sinuosas llegan del abstracto, sugiriendo una espiritualidad de fondo que conecta con una explosión cromática de la naturaleza. Es la fiesta poética con la que Enar Cruz ha decidido celebrar su feliz vigésimo aniversario artístico en Alcorcón.

"El espejismo"
Sí, ha encontrado la perfecta conmemoración de los veinte años transcurridos desde su primera exposición (Costa Rica, 1994) en Memoria de paraísos encontrados (7-31 de octubre), con ubicación en el Centro Municipal de las Artes (sala El Paso). La muestra, no retrospectiva (2006-actualidad) pero sí representativa de su obra, es un auténtico viaje al corazón de su sensibilidad creadora.

"Como una marca en el asfalto"
Se trata de una oportunidad para recrearse en la  declarada madurez sobre lienzo de esta artista costarricense, quien se reconoce en “la línea, el trazo, como un elemento muy característico”, explica a ASC. Como puede comprobarse, gusta mucho de “pintar muy aguado, con transparencias” y también de “introducir texturas visuales, táctiles, recortes de textil con color…”. Todo ello en “una exposición de contrastes” que encuentra el equilibrio de la ambivalencia presente entre cuadros intensos y fuertes frente a otros “más acuarelados, tranquilos y con más dibujo; entre la simplicidad de unas propuestas muy limpias y vacías frente al horror vacui en otras totalmente recargadas con muchos elementos y guiños”, argumenta Cruz.
"La selva está en mí y yo en ella"

Destaca “el grupo específico con el tema del paraíso virgen, la selva tropical”, una tendencia en la que se reconoce especialmente desde hace cinco años. Enlaza con otro eje, “el medio ambiente y el deseo de conservarlo, en una proyección de preservar esa bondad limpia y sana que tanto cuesta cuidar sobre este mundo tan materialista y superficial que vive para comprar y tirar”. Con diversas técnicas (collage, acrílico, pastel, lápiz…), esta Memoria de paraísos encontrados están compuestas por pinturas de gran formato, que es donde Cruz halla la mayor comodidad y, verdaderamente, la plasmación entusiasta de su lenguaje predilecto.

En ellas es posible hallar pequeños poemas, “a veces, las letras son parte del diseño y en otras ocasiones son parte de la idea”, según explica la artista. Es así como entran en juego sus propias composiciones poéticas que pugnan por descubrir una nueva dimensión léxica (da la vuelta a las palabras, las dobla…) con fresca espontaneidad.

"El enigma"


2 comentarios:

  1. Excelente artículo sobre la obra de Enar Cruz Felicitaciones!

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  2. ¡Muchas gracias, Julia! Un placer compartir contigo la estimulante Cultura del sur.

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