viernes, 24 de octubre de 2014

Fernando Gil en Alcorcón

Hace siete años estrenaba Don Juan Tenorio en el mismo escenario del teatro Buero Vallejo que mañana (19:00 h) le acoge como Enrique VIII, tras haber sido el primer español en protagonizar un texto de Shakespeare en The Globe. 

La obra Enrique VIII, creada por la Fundación Siglo de Oro (RAKATá) y dirigida por Ernesto Arias, pronto revistió carácter excepcional. ¿Cómo valora hoy su recorrido? 
Tras el estreno en el Corral de Comedias de Almagro, siguieron las cuatro funciones apoteósicas en el Shakespeare’s Globe Theatre (Olimpiadas Culturales de Londres 2012). Después hemos girado por toda España y otros países como Estados Unidos y Alemania. Es una trayectoria insuperable que ahora nos permite vivir un momento muy bonito porque la función sigue muy viva pero, al mismo tiempo, la controlamos tanto que sabemos darle exactamente el toque especial que requiere en cada escenario al que acudimos.       

Su cólera como Enrique VIII traspasó fronteras. ¿Cómo fue la experiencia de ser el primer protagonista español de un texto shakespeareano en The Globe? 
Constituye un hito en mi carrera. Lo viví con toda la responsabilidad que conlleva representar a uno de los reyes más importantes de Inglaterra sobre uno de los textos más complicados de Shakespeare, en la casa que el propio dramaturgo construyó para su producción, ante un exigente público inglés, acostumbrado a las versiones de sus obras. Pero fue un gran éxito con un resultado inmejorable. Gustó mucho, por ejemplo, que convirtiéramos al personaje de Catalina de Aragón (Elena González) en la gran heroína. Recibí tan buenas críticas a la interpretación que The Guardian llegó a decir que la gente se apartaba como si fuera el mismísimo rey cuando bajaba del escenario.    


La famosa historia de la vida del rey Enrique VIII (Todo es Verdad) de Shakespeare es una obra muy difícil que José Padilla hace suya en una magnífica versión, ¿qué aspecto textual destacaría?
Que se haya centrado en la línea más interesante, ese primer conflicto entre Enrique VIII y su primera mujer, toda la apasionante trama para separarse de la Iglesia de Roma por un capricho con Ana Bolena (Sara Moraleda). El resultado ha sido un texto trepidante.

¿Se ha introducido en este tiempo alguna modificación escenográfica? 
El cambio más significativo fue el que incorporamos para adaptarnos al formato de The Globe. En una suerte de réplica, decidimos mantener esa geografía por su versatilidad: tres puertas con dos columnas, casi llegando al proscenio, que dividen el espacio, concediendo mucho juego .


¿Podría avanzar un momento estelar del espectáculo?
Me encanta esa escena tan teatral en la que Enrique VIII se da cuenta de que el cardenal Wolsey, su principal consejero, se ha estado aprovechando de su poder y ha utilizado su cercanía para hacerse incluso más rico que él. Disfruto mucho cuando llevo al actor Jesús Fuente sibilinamente contra las cuerdas hasta hacerle confesar. 

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